domingo, 16 de marzo de 2008

UNA VIVIENDA DIGNA

- Buf. Yo ya estoy bastante ciego -dice mientras se levanta de la silla de la terraza del bar.
- Si quieres nos vamos ya. Además, mañana es miércoles y -se busca en la cartera- no me queda pasta.
- No te preocupes, te invito a la última. Mientras ve haciéndote un porro, que hasta que no se acuesten mis padres -dice tambaleándose de camino a la barra- no puedo aparecer por casa.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno (y realista ;) )

Un nuevo Monterroso...

Te tengo que pasar un enlace, te gustará.

Marisa

Luna Miguel dijo...

indigna, diría yo

Edgar Quinet dijo...

y es que la vivienda más digna siempre está en los bares

TOMÁS dijo...

Hay una casa que jamás olvidaré. Está en Pinar del Río (Cuba). En ella se quedaron marcados los pasos perdidos del recuerdo: una magdalena en un canasto.
http://tropicodelamancha.blogspot.com

Alejandro dijo...

¿Por qué me suena esa historia?
..Amada and missed rutina...

..Desde Sydney...(que siempre queda bien esto...)