miércoles, 28 de julio de 2010

Tres poemas de Camilo de Ory

Guitarrista celoso, bello y maduro efebo con abdomen e, incluso, buen poeta. Aquí les dejo unos poemas de su libro Por qué sólo beso a las estatuas (2009).


Pagarán a la musa por mí

Me inspiro en la letra, la vida
no da para más que la letra.
Las llamas quemaron mi herida,
no sangra ni duele. Penetra

la aguja. La sangre perdida
se oxida. La aguja se oxida,
la vida no es letra ni vida,
la vida no es: se perpetra.


Desmentido

Que vuelva el frío
como regresa todo,
iba a decir,

y hay cosas
que no aciertan a irse
y permanecen.


Ni eso

Que no somos un río
y no somos los mares
y no somos un puerto.

Que ni siquiera somos
agua estanca o corriente
o roca que te libra
de las olas ajenas.



viernes, 23 de julio de 2010

Otra poética (que ya iba tocando)



Yo no tengo la culpa
de que te duela el alma.
No tengo culpa ninguna
de que te fumes plata.

A veces me pregunto
de quién será el fantasma
que te ha tapado los ojos
para que no veas nada.

Dime dónde has estado
niña de cara blanca,
dónde has dejado tu risa
que no está donde estaba.

Todo lo que yo tengo,
todo yo te lo daba,
pero si acabas conmigo
vas a ser desgraciada.

Santos que yo te pinte
demonios se tienen que volver.
Santos que yo te pinte
demonios se tienen que volver.

Yo no soy ningún ángel,
yo no soy ningún santo,
pero lo que estás haciendo
es que me está matando.

Puedes buscar por tierra,
puedes buscar por aire,
que como yo te he querido
no va a quererte nadie,
no va a quererte nadie.

Santos que yo te pinte
demonios se tienen que volver.
Santos que yo te pinte
demonios se tienen que volver.
Santos que yo te pinte
demonios se tienen que volver.
Santos que yo te pinte
demonios se tienen que volver.
Santos que yo te pinte
demonios se tienen que volver.
Santos que yo te pinte
demonios se tienen que volver.


Los planetas, Unidad de desplazamiento (2000)

martes, 20 de julio de 2010

Dos poemas de Luis Rosales

Canción que nunca pone el pie en el suelo

La nieve está hablando.
........................................................Hoy
se ha vuelto loca:
..............................Parece
que llama con los nudillos

de puerta en puerta.
.......................................Va y viene.
No sé quién la está escribiendo
pero en el aire se lee.
Miradla bien:
..........................Cuando llega
junto al suelo, se detiene;
no toca en la tierra: llama,
parece llamar.
Parece.

De Retablo de Navidad (1940-1981)



Canción que trata de demostrar que los amantes
no deben parecerse demasiado


Para convencerme
recuerdo que dijo:
ya no podemos querernos,
los dos queremos lo mismo.

De Canciones (1968-1979)

miércoles, 14 de julio de 2010

Como escuchar el Vitalogy en vinilo




"Can't buy what I want because it's free..."

Vitalogy (1994), Pearl Jam


jueves, 8 de julio de 2010

Siete faroles- Los Planetas




Como tú y yo lo vemos
no es de la misma forma.
Tú quieres fiesta,
yo estoy en coma,
tú piensas en espadas
y yo en amapolas.
Como tú y yo lo vemos
no es de la misma forma.

Pregúntale al platero,
pregúntale cuánto valen
esos pendientes, ese brillante,
ese anillo de plata y ese colgante.
Pregúntale al platero,
pregúntale cuánto vale,
que cuánto vale,
que cuánto vale
grabarte en los zarcillos
mis iniciales.
Pregúntale al platero,
pregúntale cuánto vale.

Por mil sudores
puse en mi puerta
siete faroles,
verte y no verte:
el candil de mi casa no tiene aceite.

Por ahi vas diciendo que no quieres estar conmigo.
Ni tú conmigo ni yo contigo,
nadie quiere juntarse con su enemigo.
Por ahi vas diciendo que no quieres estar conmigo.


Una ópera egipcia (2010)

lunes, 5 de julio de 2010

Desmayarse, atreverse, estar furioso - Lope de Vega

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso:

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que el cielo en un infierno cabe,
dar el alma y la vida a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.

miércoles, 30 de junio de 2010

Debussy, Cabrera Infante y lo de siempre...

- Entonces mejor me voy yendo.

- Está bien –dice ella, y yo me bajo de la cama y comienzo a vestirme, impregnado del olor penetrante de Julieta. Cuando termino de ponerme la ropa la miro y veo que sigue aún en la cama: yacente, desnuda, corpus delicia.

- ¿Cuándo volvemos a vernos? –le pregunto queriendo decir otra cosa, claro.

- Oh –dice ella-, cuando tú quieras. Pero ¿sabes una cosa? Me gustaría oír el mar mientras hacemos el amor.

- Bueno –digo yo-, tendremos que buscar un lugar cerca de la costa.

Julieta parece contrariada.

- No, no es eso.

- Una playa entonces –le digo yo, recordando que ella colecciones crepúsculos y conchas.

- Pero ¡mira que eres tonto! –me dice-. Yo quiero decir El mar de Debussy.

- Ah –digo yo afectando una actitud de no asombrarme de lo que diga esta mujer asombrosa que no se asombra jamás.

- ¿No tienes quien te preste un tocadiscos? Nosotros no tenemos.

(…)

- Tal vez –le digo-. También necesitamos el disco de El mar.

- Claro –dice ella, como si fuera fácil. Olga Andreu se compró casualmente El mar no hace mucho, cuando estaba en su fase impresionista, impresionada por Debussy pero sobre todo por Ravel, pero no menciono a Ravel a Julieta para no provocar su deseo de fornicar oyendo El Bolero, con un coito secuencia, el movimiento repetido un crescendo por mi instrumento hasta alcanzar el orgasmo en un tutti.



Guillermo Cabrera Infante, La Habana para un infante difunto (1979)








Claude Debussy, La mer (1903-1905)